En absoluto. Dar un nuevo significado no es hacer como si nada hubiera pasado, sino interpretar con conciencia, realismo y madurez emocional. Se trata de mirar el pasado con nuevos lentes, no de enmascarar el dolor.
La acción es fundamental para replantear. No basta con reevaluar nuestras experiencias y crear narrativas, debemos poner en práctica estas nuevas creencias en nuestra vida diaria.
El reencuadre es cambiar un marco de pensamiento por otro nuevo más potenciador. Con ello, se consigue ver la realidad desde nuevas perspectivas. Cada marco de interpretación conlleva prestar atención a unos determinados aspectos en detrimento de otros.
Por lo tanto cuando se habla de hacer un reencuadre se trata de hacer un cambio de la interpretación de la situación que se está contemplando, lo que permite obtener significados distintos de la misma que sean más útiles a nivel particular (o incluso profesional).
Aquí te presentamos algunas estrategias que puedes utilizar para aplicar el reencuadre psicológico en tu vida:
Reencuadrar también es esencial para superar el trauma, afrontar experiencias traumáticas y curar heridas emocionales mediante la reinterpretación de los hechos, lo que reduce el impacto negativo del pasado y permite avanzar con más ligereza.
Por ejemplo, un coachee puede estar agobiado en el trabajo y decir algo así como ‘mi jefe me controla en todo momento porque no confía en mí a pesar de no haber dado ningún problema’. El reencuadre se podría hacer con las siguientes preguntas: ¿por qué piensas realmente que tu jefe quiere tenerte tan controlado?
Identifica los pensamientos negativos: El primer paso para aplicar el reencuadre psicológico es identificar los pensamientos negativos que te están afectando. Toma nota de los pensamientos que te generan estrés, ansiedad o tristeza.
Muy sencillo, sirve para no quedarnos atascada en ella, cuando nos ocurre algo fuerte, la vida nos ofrece dos caminos, quedarnos en el sufrimiento o asimilar el dolor y avanzar.
Visto de este modo, todo «problema» comporta objetivos apetecibles. Si alguien nos dice: «Mi problema es que me da miedo fracasar», podemos asumir que hay ahí un objetivo implícito que consiste en «tener la seguridad de que voy a triunfar».
El reencuadre psicológico nos ayuda a cambiar esta forma de pensar y a adoptar una perspectiva más constructiva. En lugar de enfocarnos en lo negativo, buscamos interpretaciones alternativas que nos permitan ver la situación desde una óptica diferente.
Quizás te preguntes…¿Acaso no corremos riesgo de ser cínicos y click here dar la espalda al verdadero problema reencuadrando todo?
Un escritor famoso estaba reunido con sus amigos y recibió una carta que contenía una hoja de papel en la que podía leerse una sola palabra: “Imbécil”.
El reencuadre pretende ayudarte a sacar la parte positiva de cada situación y permite salir del «Por qué» tan insistente que te ataca cuando no comprendes y asimilas las circunstancias que te afectan.